La provincia de Barcelona alberga cerca de 100 descensos concentrados claramente en tres grupos. Las montañas de Montserrat es uno de ellos y consiguen agrupar alrededor de una veintena de barrancos, todos ellos de conglomerado y generalmente secos. Los demás barrancos se sitúan mayoritariamente en el Berguedà con treinta descensos aproximadamente y de materiales calcáreos, y Osona con unos quince descensos mayoritariamente de arenisca, desarrollando características muy diferentes a los grupos nombrados anteriormente. El resto de descensos se sitúan desperdigados por la provincia formando grupos pequeños en distintas cuencas.
Descensos secos, acuáticos, con grandes verticales, cortos, largos, técnicos o para la iniciación, Barcelona lo tiene todo, y dada la gran diversidad de barrancos en la provincia, se pueden realizar descensos durante todo el año.