Cañones, barrancos y arroyos, acuáticos, semiacuaticos y secos, pequeñas y grandes cascadas para todos los niveles y gustos, así es Cuenca!! Un paraíso torrencial de los pies a la cabeza, que no deja de sorprendernos especialmente después de fuertes lluvias, aunque algunos descensos mantengan caudal permanente. Una cita con el barranquismo a la que no puedes faltar. Toboganes, sifones, saltos, cascadas, estrechos, badinas, son los obstáculos a superar. Sin duda, pondrán a prueba nuestras habilidades.