Asumiendo que estamos en una zona de destacada erosión Kárstica, entre Guipúzcoa, Vizcaya, Álava y Navarra agrupan más de 60 descensos, mayoritariamente de roca caliza, aunque también está presente el conglomerado y el flysch. Predominan los descensos horizontales, no obstante, existen grandes verticales destacando la espectacular Cascada de Delika, con 270 metros de caída a plomo, situada en Álava. De vertientes puramente mediterráneas, prevalecen los caudales torrenciales, sin embargo, los escasos descensos con caudales permanentes están muy bien repartidos.
Es de importancia subrayar la presencia de la Cueva de la Leze situada en Álava, de imponente belleza y extraordinarias características.