Impresionante garganta que mantiene el caudal muy alto gran parte del año, convirtiéndose en un juicioso limitante para la práctica del barranquismo, no obstante en época de estiaje resulta un descenso muy divertido y relativamente exento de peligros.
Iniciamos el descenso recorriendo un tramo abierto repleto de grandes bolos rodeados de agua, normalmente espumosa y dominante. Enseguida se cierra y el agua gana protagonismo, dejando claro que no somos nada. Corto pero intenso, técnico, acuático y frío, aunque se realiza la mayor parte por fuera de las cascadas mediante pasamanos muy resbaladizos, en repetidas ocasiones es obligatorio avanzar por el cauce y realizar maniobras de aguas vivas exigentes.
Atención al equipamiento, puede encontrarse inhabilitado o en mal estado a causa de las crecidas, los pasamanos pueden estar sin montar o muy deteriorados. Reuniones a reconsiderar, llevar material para equipar.

- Cauce abierto
- foto Perita

- Cauce abierto
- foto Perita

- Rápel de 10 metros
- foto Perita

- Salto de 5 metros por la derecha
- foto Perita

- Cueva de la contra en estiaje
- foto Perita

- Gran pasamanos en rampa resbaladiza
- foto Perita

- Salto de 5 metros
- foto Perita

- Salto de 5 metros
- foto Perita

- Pasamanos volado, acceso delicado
- foto Perita

- Rebufo final, mucha atención
- foto Perita
