La Provincia de Teruel, esconde un sorprendente paraíso de grietas abiertas por el agua entre las tranquilas y solitarias sierras, dándonos la sensación de estar en un lugar completamente virgen e inexplorado. Su clima, puramente mediterráneo, es idóneo para practicar el barranquismo en época de lluvias y así, aumentar el interés paisajístico y deportivo del descenso.