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Alquézar

Municipio del Somontano de Barbastro al que también pertenece el pequeño núcleo de Radiquero y San Pelegrín.

Situado en la margen izquierda del Río Vero atesora un valioso pasado histórico conservando un rico patrimonio cultural.

Alquézar, su nombre árabe, al Qasr, significa la fortaleza. El castillo lo mandó construir Jalaf ibn Rasid, a principios del siglo IX, y se convirtió en el principal punto de defensa de Barbastro frente a los reinos cristianos del Sobrarbe. Sancho I consiguió su rendición alrededor del año 1069 y fue utilizado como base para la reconquista. Conforme avanzaban los cristianos, la villa fue perdiendo importancia militar, aunque se mantuvo como importante centro comercial y religioso conocido como “priorato alquezarense”. No se mantiene ningún vestigio del origen árabe del castillo.

El Castillo-Colegiata fue declarado Monumento Artístico Nacional en 1966. Levantado sobre las paredes rocosas de la garganta del río Vero, se compone de una doble muralla almenada que se extiende únicamente por la cara oeste de la roca, dado que los verticales y enormes acantilados forman una pared natural para los restantes lados del castillo. Complementan los restos del castillo dos torres vigía de forma rectangular y un tercer torreón anexado a la Colegiata románica de Santa María la Mayor que se utilizaba como campanario. Al final de la escalinata se sitúa la entrada principal a la Colegiata, de la que sólo se conserva el atrio, decorado con capiteles historiados. El Claustro Gótico: fechado en el año 1258 cuyos muros fueron decorados con pinturas murales que narran escenas de la infancia de Jesús y que fueron repintándose hasta el siglo XVIII. Al claustro se abrieron en los siglos XVI y XVII varias capillas, de las que merece destacarse la que da acceso al campanario.

La actual Colegiata de Santa María de Alquézar, fue construida en la primera mitad del siglo XVI, obra de Juan de Segura autor también de la Catedral de la Asunción de Barbastro. En el siglo XVII se enriquecería el interior con un hermoso retablo de madera dorada y policromada, próximo a la estética del barroco, y con nuevas capillas como la de Lecina. A la capilla se incorporó un cristo tallado en madera, popularmente conocido como el Cristo de Lecina, espléndida talla realizada en el siglo XII avanzado, que responde al modelo románico de Cristo crucificado. Destaca su actividad musical, desarrollada especialmente partir de 1517, cuando fue creado el cargo de Maestro de Capilla y en 1543 el de organista. En su archivo nos encontramos con villancicos, motetes, misas, etc.

El casco urbano fue declarado conjunto histórico-artístico en 1982. Todas sus calles están empedradas y son largas, estrechas y sinuosas. Numerosos pasos en alto, que le dan un carácter defensivo (según la tradición, se podía cruzar la villa sin necesidad de pisar la calle, a través de estos pasos elevados). Portalones en los que se muestran escudos de armas esculpidos en piedra. Y su Plaza Vieja o de Mosén Rafael Ayerbe, con múltiples soluciones constructivas para los soportales, que durante siglos han acogido diversos puestos de mercado.

Tiene abiertos al público dos espacios museísticos, el Museo Etnológico Casa Fabián: con interesantes ejemplos de las formas de vida, costumbres y artes populares del pasado; y el Museo de la Colegiata de Santa María la Mayor donde contemplar bellas pinturas y esculturas.

Alquézar es un punto de partida ideal para adentrarse en el Parque Natural de la Sierra y Cañones de Guara, uno de los principales refugios de flora y fauna de Europa. Este espacio protegido ofrece muchas alternativas para los amantes de la Naturaleza y los deportes de aventura: barranquismo, espeleología, escalada, excursiones a pie, a caballo o en bicicleta. Además se pueden visitar pinturas prehistóricas como el ciervo levantino de Chimiachas, pintura que forma parte, junto a más de sesenta abrigos y otras manifestaciones artísticas y etnológicas, englobadas en el territorio del Parque Cultural del río Vero.

El Río Vero forma desde Lecina un impresionante cañón calcáreo, que se constituye como uno de los fenómenos kársticos más representativos de la Sierra, su recorrido dura de 6 a 8 horas. Recorrer desde el Barranco de la Fuente al Puente de Fuentes Caldas, permite contemplar el último tramo del cañón del Vero, disfrutando de la majestuosidad de su entorno natural. A lo largo del recorrido nos encontraremos con la Fuente de Monchirigüel, recientemente restaurada, azudes y molinos, puentes románicos como el del Molino, Villacantal y Campanachal, así como restos de antiguas calzadas. Visita que permite apreciar el intenso aprovechamiento del agua del río Vero a su paso por Alquézar, desde la época medieval.

Alquézar convertido en destino turístico ofrece al visitante servicios de alojamiento, restaurantes, comercios, tiendas de artesanía, cajero automático, estación de servicio…

Fiestas: En enero romería a la ermita de San Antonio. El segundo domingo de mayo, Romería a la ermita de Dulcis. Para San Hipólito del 11 al 14 de agosto. El 8 de noviembre por San Nicostrato.

Pueblo de Alquézar Pueblo de Alquézar
Panorámicas del Pueblo de Alquézar Interior de la Colegiata, Alquezar
foto Perita foto Perita
Pueblo de Alquézar Pueblo de Alquézar
Pl. Rafael Ayerbe. Villa Medieval, Alquézar Iglesia de San Miguel, Alquézar
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Pueblo de Alquézar Pueblo de Alquézar
Calles de la Villa Medieval, Alquézar Cruz de Buíl, Alquézar
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